A menudo (demasiadas veces) llego tarde a una cita. Y pasa una cosa curiosa. Si estoy a 100 km pero todavía faltan 5 minutos para la hora parece que hay una esperanza de llegar.
Dices, bueno, quizás por una conjunción de los planetas se cambia el espacio tiempo y llego en 5 minutos.
O quien sabe, lo mismo ante la gravedad del tema sale un equipo de Guardias Civiles dispuestos a llevarme en volandas:
-Rápido, Jose debe de llegar como sea. No importan las limitaciones de velocidad ni las señales de trafico.
Rápidamente, la noticia se propaga y todos los demás coches me ceden el paso, animan y comentan la noticia entre ellos.
-Es Jose. Que llega tarde. Ojala lo consiga.
Si no hay conjunción de los planetas ni Guardias Civiles siempre puedo encontrarme por casualidad a un inventor que acaba de descubrir la maquina del tiempo y que se ofrece a llevarme a mi espacio-tiempo adecuado, eso si antes dándome una vueltecita por el Caribe y las islas Fidji.
Pero cuando pasa la hora ya ves que todo esta perdido y solo piensas en dar una excusa convincente:
- Llego tarde pero es por culpa del espacio-tiempo, la conjunción de los planetas, la guardia civil de trafico y el científico del premio Nóbel.
